Summary
"Uno va aprendiendo conforme a la necesidad de pedir las cosas", dice [Pedro Ramos], quien años más tarde se convertiría en vendedor del sistema Inglés sin Barreras. "Y se vende bien, aunque es caro; la gente lo paga aunque sea en abonos", comenta. "Cuando uno va a un restaurante empieza pidiendo a señas y poco a poco empieza a tratar de hablarlo. A veces uno se queda mudo porque no pensamos en inglés, así que uno habla como piensa o como sabe".
"Una de las cosas que nosotros hacemos en nuestros talleres es concientizar a la gente sobre la importancia de aprender a hablar inglés", menciona por su parte Sara Zapata, directora del Programa Líder del Fondo Mexicoamericano para la Defensa Legal y la Educación (MALDEF). "Obviamente, ser bilingüe es algo a nuestro favor, y yo sí creo que nuestra gente se preocupa por aprender el idioma", señala. "He tenido graduados que van a la escuela de noche para aprender inglés; son pocos los que me dicen que no les interesa porque ellos saben que es necesario"."En nuestras organizaciones nos sentimos más cómodos hablando en español, pero también hay que hablar inglés por el trabajo; aunque en California se habla tanto español, se tienen que conocer ciertas palabras y así es como aprenden a hablar inglés, muchos sin siquiera haber ido a la escuela. En trabajos como la jardinería o la construcción, los patrones sólo hablan en inglés".See the full content of this document
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La Barrera Del Inglés
Cuando Pedro Ramos llegó a Estados Unidos desde su natal Puebla, lo hizo como muchos otros inmigrantes: sin hablar inglés. Su primer empleo lo consiguió en un taller de costura, y aunque la mayoría de los compañeros hablaba...
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