Summary
"Lo único que estamos pidiendo es que el padre nos la deje ver una vez a la semana o cada dos semanas. Quiero ser parte de la vida de mi nieta ya que mi hija no ha podido. Soy su abuelita y tengo derecho", agregó la abuela, mientras no termina de ver el álbum de la pequeña donde aparece durante las diferentes facetas desde que llegó a su casa, hasta aquel día que la vio por última vez.
"De repente se apareció el papá y me empezó a decir que si se la podía llevar un fin de semana a su casa, incluso, él me pidió que yo la llevara para que la niña se quisiera quedar", expresó [Cintya Hurtado]. "Nosotros accedimos, pero de pronto nos dijo que ya no la iba a traer y que él se iba a hacer cargo de ella".Una de las cosas que más le dolió a la abuelita, es ver a su nieta cómo se resistía a irse con el padre y en la última visita, que hicieron para verla, la pequeña en lugar de correr a abrazarlas como siempre, corrió a esconderse. Ya no pudo encontrar esa felicidad que siempre había visto en su nieta durante los primeros años.See the full content of this document
Extract
Un Drama Familiar
Lo único que le queda a María Irene Ramos de su nieta son los recuerdos de recién nacida, cuando empezó a caminar y cuando por primera vez le dijo abuelita. Los abrazos y besos que siempre le...
See the full content of this document
Sponsored links
