El Niño Filósofo

Summary


Al tío Gastón ya no le parecían raras las preguntas que le hacía Ari. Desde que nació él quería que fuera filósofo, que fuera de las personas que siempre se están haciendo preguntas, averiguando lo que pasa a su alrededor y buscando explicaciones. Por eso, cuando nació le sugirió a su hermana que a su hijo le pusiera Aristóteles.

Conocía bien a su ahijado. Cuando lo llevaba a pasear al cráter del volcán de Los Espinos le hacía todo tipo de preguntas: ¿por qué un volcán puede estar lleno de agua?; ¿por qué las mariposas andan de flor en flor?; ¿por qué la gente le dice 'alberca' a este volcán?; ¿por qué dicen que aquí sólo se han ahogado mujeres y que el volcán es hombre?; ¿por qué el padrecito hizo una peregrinación al volcán y la gente tiró costales de sal cuando se ahogó doña Teresa?; ¿no se ahogó doña Teresa simplemente porque no sabía nadar o porque era muy gorda?

Incluso, cuando Ari hacía preguntas incómodas a su tía Elvira, a Gastón sólo le daba una risilla que se aguantaba: "Tía, ¿por qué nunca te casaste si estás tan bonita?; ¿te vas a casar todavía alguna vez?; ¿por qué ves tantas veces en tu cuarto aquella foto donde estás con un muchacho abrazada?; ¿por qué a ti te sale mejor la sopa de lentejas que a mi mamá?".

See the full content of this document

Extract


El Niño Filósofo

Ari se puso contento cuando supo que hacía unos días encontraron un busto del filósofo griego Aristóteles, una cabeza de mármol blanco muy bien hecha, cuya imagen apareció en el periódico.

"¿Por qué no la descubrieron hasta a...

See the full content of this document

Sponsored links




ver las páginas en versión mobile | web

ver las páginas en versión mobile | web

© Copyright 2012, vLex. All Rights Reserved.

Contents in vLex United States

Explore vLex

For Professionals

For Partners

Company