Summary
"No me quedó más remedio. Con dos años viviendo en el país, nadie te conoce y en todos lados piden referencias", cuenta Maura, de 48 años de edad y originaria de Oaxaca, México.
Este Día de las Madres, en la fecha mexicana, [Maura] dice que no habrá ninguna diferencia en comparación con los dos anteriores. Llamará por la tarde, cuando regrese de trabajar, y pedirá hablar con Monserrat, su nieta de 12 años, con Ángel Israel, de 7, y con Kevin Armando, de 4. "Quisiera estar con mis niños", dice con la voz entrecortada.Seguramente llorará como lo hace cada vez que habla con ellos, pero luego tragará aire en un suspiro y volverá a darse ánimo, para al día siguiente salir nuevamente en busca de un empleo que le permita ganar dinero para sus nietos, que quizás todavía están muy pequeños para comprender por qué su abuelita está tan lejos.See the full content of this document
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Con Poderosoamor Materno
A Maura Martínez no le quedó más opción que ser jornalera, y no es que le moleste el oficio, pero era eso o prolongar el hambre de los que dejó en México.
"No me quedó más remedio. Con dos años viviendo en el país, nadie te conoce y en todos lados ...See the full content of this document
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