Summary
Muchos de los que viven en el sur de Florida creen viven en el sur de Florida creen que los éxitos políticos y económicos de los cubanoamericanos son de tal magnitud que ya controlamos la economía y la política por lo menos en el condado de Miami Dade. No es cierto. Sólo ahora, en el quinto año del nuevo milenio es cuando comenzamos a ver que el poder silente de los que mandan en la zona pasa a los hispanos.
Pero con las últimas elecciones las cosas cambian. Ahora los congresistas Lincoln Díaz Balart y [Ileana Ros-Lehtinen] comienzan a tener peso político propio en Washington. Díaz Balart es el vicepresidente del importantísimo Comité de Reglas en la Cámara, además de su participación en el Comité de Reglas en la Cámara, además de su participación en el Comité de Seguridad Nacional y en el de Relaciones Internacionales. Ros-Lehtinen a la vez preside el Subcomité de Asuntos del Medio Oriente y Asia Central además de pertenecer al Subcomité de Asuntos Hemisféricos. Ros-Lehtinen lleva años trabajando para conseguir fondos para el dragado del Río Miami y en los programas para conservar los Everglades.Ahora comenzamos a ver pruebas que los congresistas cubanoamericanos de la zona no son las caricaturas que pintan sus críticos. Ellos son un valioso recurso político y económico para sus constituyentes y para la zona. En su creciente influencia vemos cómo la antorcha de verdadero poder cambia de mano en el sur de Florida.See the full content of this document
Extract
Política; Un Cambio Con Sabor Latino
Hace años que el sur de Florida, la ciudad de Nueva York y Los Ángeles sostienen un debate en voz baja sobre cuál de ellas sería la primera región en la cual los hispanos obtuvieran paridad política y económica con los de v...
See the full content of this document
Sponsored links
