Summary
Entre los priístas hay el temor de que los mexicanos que por años han cruzado la frontera norte en busca de empleo y mejor suerte para sus familias, muchos de los cuales querrían votar desde EU, le cobren al Partido Revolucionario Institucional (PRI) --el partido que gobernó por 70 años y por cuyos fracasos emigraron-- su desilusión con México. Entre los panistas hay también el temor de que sea el Partido de la Revolución Democrática (PRD) quien, por razones de extracción social, de origen regional e incluso por su mayor activismo partidista, les lleve ventaja en el voto de esos mexicanos en 2006 y que con ella un candidato perredista fuerte, con arraigo entre los pobres, como López Obrador, les arrebate la presidencia. Entre los perredistas hay así mismo el temor de que, la obvia antipatía de muchos políticos, autoridades y empresarios estadounidenses hacia López Obrador se traduzca en una nueva conspiración político electoral en su contra. Poderosos grupos opuestos en Estados Unidos a López Obrador, presumiblemente podrían, por distintas vías, con sobrados recursos financieros y con acceso privilegiado a los medios masivos, intentar satanizar al aspirante perredista entre los votantes mexicanos. Hay en el PRD un miedo, quizás no infundado, a que Fox y la derecha mexicana se alíen con la derecha estadounidense para seguir allá la cruzada contra López Obrador. No es difícil que los perredistas crean que si la conspiración doméstica falla y López Obrador es candidato, ya tienen en México conquistada la presidencia, por lo cual es absurdo arriesgarse a perderla en Estados Unidos. Los priístas también comparten el miedo del PRD a un complot de la derecha estadounidense en contra de los sectores nacionalistas mexicanos, por lo que creen que darles a los residentes mexicanos el derecho al voto en Estados Unidos es abrir imprudentemente un flanco muy vulnerable. Es decir, ni el PRI, ni el Partido Acción Nacional (PAN), ni el PRD quieren arriesgarse a perder las elecciones en Estados Unidos.
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Voto En El Exterior; Atole Con El Dedo
Los partidos políticos y sus legisladores promueven el derecho al voto de los mexicanos residentes en el extranjero, como si abogaran en favor de que todos los niños de México se desayunaran cada mañana un vaso de nutritivo atole de chocolate y piloncillo. Es una idea excelente, altruista, con la que nadie podría estar abiertamente en desacuerdo, pero que tampoco nadie está dispuesto a encontrar la manera de hacerla realidad y meno...
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